español, Français

12. Le respect

Es un enorme error pensar que el gran cambio tiene que venir desde los partidos políticos. No, tiene que venir desde cada uno. Los seres humanos tenemos que aprender a respetarnos a nosotros mismos y después respetar a los demás. No sé quien dijo que primero tenemos que aprender a tolerar, pero que mejor que eso es aprender a respetar al otro.

Mercedes Sosa

C’est une énorme erreur de penser que le grand changement doit venir des partis politiques. Non, ça doit venir de tout le monde. Nous, les êtres humains, devons apprendre à nous respecter nous-mêmes et à respecter les autres. Je ne sais pas qui a dit qu’il fallait d’abord apprendre la tolérance, mais mieux que cela encore serait d’apprendre à respecter l’autre.

Mercedes Sosa

oznorTO

 

español

Cólera

El que domina su cólera domina a su peor enemigo.

Confucio

Cuando mi hermanita nació, yo tenía casi 4 años. Un día, mis padres quisieron fotografiar a nosotros cuatro hermanos juntos. Mi hermana mayor llevaba al bebé en sus brazos, hicieron una segunda foto donde mi hermano la llevó, y pensé que habría una tercera fotografía donde la llevaría yo. Mi mama dijo que yo fuera demasiado pequeña, que iba a dejarlo caer. Insistí, nada funcionó, traté de enojarme, solo empeoré la situación. No me olvidé de esta cólera de mi infancia. Con el tiempo me di cuenta de que teníamos ventaja sobre la ira cuando estamos en silencio y aprendí a canalizar la energía de esta emoción en el deporte.

español

Mente sana en un cuerpo sano

El sentido original de la cita latina de Juvenal quería recordar la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado. 

¿Quién sabe por qué solo recordamos lo que nos conviene?

El deporte que practiqué más en español es caminar. Cuando veo las montañas de los Andes, quiero ir a explorar y salir por allá. Tal vez también sea por los dioses de esos lugares: el Camino de los Incas en Perú para llegar hasta el Machu Picchu, los volcanes de Guatemala o las montañas de Ecuador y Colombia. Lo que me gusta de la caminata son los encuentros y los colores, llegamos a lugares auténticos donde las personas tienen tiempo para detenerse a compartir un momento. Cuando se va despacito, las cosas se ven mejor. Quizá este es el problema de las personas estresadas, le faltan el ralentí.

Pinchincha 4696m. EQUATEUR
Pinchincha, Ecuador, 4696m.
español

Educadora en Colombia

Cuando hablamos un idioma extranjero, las expresiones de la cara, las manos, el lenguaje del cuerpo cambian. Nos convertimos en otra persona.

Isabelle Adjani

Hace 20 anos trabajé como educadora en Colombia. Esta experiencia fue muy intensa y aún hoy todos mis sentidos recuerdan esos 18 meses en un país donde la cultura era tan diferente de Suiza. Tengo el sueño de poder volver a Colombia algún día. Escribí un libro sobre esta increíble aventura con mi familia (Sur les sentiers de Colombie) que me permitió entender por qué este país todavía está tan presente en mis recuerdos.

español

La palabra más bella en español

El que aprende una lengua, adquiere una nueva alma.

Juan Ramon Jimenez

Siempre me encantó la palabra mariposa, pero la palabra ALMA es también muy hermosa, es como abrir una catedral para pronunciarlo. Me fascina imaginar el viaje de las palabras, la transformación. Animus se convierte en anima en Italia, viaja hasta Francia y se convierte en âme, viaja mas oeste y se convierte en ALMA.

español

Gracias a la vida

Estoy feliz de hablar español con ustedes, aunque se no sé quien son ustedes. Es como se estuviera viajando hasta América del Sur. También, me ayuda que existen para seguir adelante con este blog. La canción que mas canto en español es Gracias a la vida de Violeta Parra. Admiro a esta mujer chilena por su camino y la belleza de su alma. Cada vez que escucho a esta canción, me recuerda a un momento mágico. Cuando vivíamos en Colombia, vivíamos en una casa con un jardín de ensueño. Era una casa simple muy silenciosa porque no había ninguna carretera para llegar allí, solamente un camino a través de la plantación de café. El hogar de los niños que cuidábamos no era muy lejos, y al amanecer, cuando había el educadora Alba Marie por la noche, a menudo oía Gracias a la vida que ponía para despertar a los niños y alentarlos a sus aseos matutinas. En la noche, este sonido estaba mágico, como se el GRACIAS fuera más grande, como se los Gracias a la vida me recordaron lo afortunada que yo era de vivir una experiencia tan intensa. Siempre me impresioné la capacidad que tienen la gente humilde a decir gracias. A veces me gustaría que fuera así en un país tan rico como Suiza.

español

Una carta para no olvidar

La primera carta que escribí en español fue para Patricia de Murillo. Ella vivía en Arequipa, en Perú. Fue un poco raro, porque antes de esta carta nos hablábamos y escribíamos en alemán. Bueno, conocí a Patricia en Prien bei Chiemsee, en Alemania, cuando me fue allí para estudiar el alemán. Después, ella vino a visitar a Suiza y se quedó a mi casa. Yo fui su guía y le mostré todos los lugares turísticos de mi área. También la llevé hasta la montaña para intentar esquiar, pero como ella nunca había visto la nieve, tuvo dificultades para caminar hasta el restaurante con las botas de esquí. Ella ni siquiera intentó poner los esquís, pero le gustó mirar a la gente esquiar. Cuando regresó a su país, seguimos escribiendo in alemán. Tuve muchas ganas de conocer el Perú, pero no quería ir sin hablar el idioma. Entonces, empecé a tomar lecciones de español, y desde el primero día me enamoré de este idioma. Cuando fue capaz escribí a Patricia en español para decirle que iba a viajar por un mes en Perú. Sorpresa (no había Google Traductor en esos días), ella me respondió enseguida en español y me invito a quedarme a su casa en Arequipa por unos días. El viaje fue una sucesión de emociones muy fuertes, pero fue también una oportunidad increíble poder quedarme en Arequipa, la Ciudad Blanca, con Patricia y su familia, ella tenia ya un esposo y un bebe. También me invitaron a Cusco para la Navidad donde se iban a ir para visitar a la familia de su esposo. Continué mi viaje hasta el lago Titicaca y les vi otras vez a Cusco antes de partir en el camino de los Incas hasta el Machu Picchu. Fue muy difícil irme da Perú, pero cada vez que escribí una carta a mi amiga Patricia fue un poco como regresar. No se por cuantos años nos escribimos, pero un día se termino. Lastima. A pesar de eso, en mi corazón recuerdo el paisaje musical de los Andes, los colores, el sabor de limón en el ceviche, la mueca hecha cuando tuve que beber todo mi vaso de chicha, las oras pasadas a fotografiar los mercados, la niebla que desaparece y la felicidad de ver el Machu Picchu aparecer en la mañana de Navidad, el ardor de la amistad…